Baños de Fuentes PDF Imprimir E-mail

   Tomamos desde La Estrella la carretera que se dirige al barrio de Fuentes. Esta pequeña aldea jareña nació junto al cordel de merinas en un lugar donde reposaban y abrevaban los ganados, en las proximidades de una fuente que todavía puede visitarse llamada "del Venero". Para los curiosos de la etnografía, cerca de esta fuente, en una elevación situada al suroeste, se sitúan dos caleros, hornos en los que se elaboraba la cal que serviría para hacer el mortero con el que trabajaban en albañilería antes de la generalización del cemento. También se utilizaba para la decorativa e higiénica labor de blanquear o "enjalbegar" las paredes de las viviendas. Vale la pena un paseito por el caserío disfrutando de algunos rincones de arquitectura popular en pizarra típica de la zona.

   Las calles de Fuentes conservan todavía algunos edificios de arquitectura tradicional. La iglesia, hecha de pizarra, granito y ladrillo en el presbiterio, cuenta con un modesto artesonado y una pequeña espadaña. Está bajo la advocación de san Juan Bautista, pero las fiestas locales se dedican a la Virgen de las Nieves los días 5 y 6 de agosto en conmemoración dicen de una nevada que se produjo en tan calurosas fechas.

   La fiesta de "Las Candelas" se celebra para conmemorar que tanto La Nava como el vecino lugar de Fuentes se libraron de una plaga de langosta encomendándose a la Virgen del Amor de Dios. Tiene lugar el miércoles siguiente a la Semana Santa y los vecinos de Fuentes acuden en procesión portando cirios adornados y encontrándose con el cortejo de los de La Nava a mitad de camino.

   Desde el mismo caserío de Fuentes tomaremos el cordel de ganados que se dirige en dirección noroeste hasta el río Uso con un recorrido de tres kilómetros y medio por un paisaje de pizarras que afloran verticalmente del suelo. En principio, el cordel cruzaba el río por un vado, pero si es invierno y el río va crecido, deberemos bajar unos trescientos metros por la orilla aguas abajo hasta llegar a un puente del siglo XVI que construyó el ayuntamiento de Talavera, como villa a la que pertenecía el territorio de La Jara, para que pudieran pasar los ganados trashumantes. Por encima del puente se levanta una curiosa formación pétrea conocida como la Cabeza del Conde, una elevación granítica formada en su cumbre por grandes bloques entre los que se refugiaron los  hombres de la Edad del Cobre, más tarde gentes que se escondían de las razzias durante los inseguros tiempos del medievo, e incluso bandoleros en el siglo XIX y, más recientemente, los grupos de maquis que frecuentaban La Jara, sobre todo las partidas de "Quincoces".
 
   Si desde el puente queremos disfrutar de las escarpadas riberas del Uso, podemos descender por su orilla hasta un antiguo molino medieval en un breve y agradable paseo de un kilómetro. Cruzando por el puente ascenderemos por un camino que enseguida nos conectará con la Vía Verde de la Jara, que seguiremos en este caso en dirección sur durante unos dos kilómetros hasta llegar a los Baños de la Retortilla, también llamados de Fuentes por haberlos servido una familia de esta localidad.

   Para volver desde Los Baños tenemos varias opciones. Una es desandar el camino recorrido hasta ahora; otra es volver a La Estrella por el llamado camino de Los Baños y que baja desde sus edificios hasta el río Uso, aunque en este caso deberemos vadearlo al no haber puente. Por último, podemos simplemente seguir la Vía Verde pasando algunos túneles hasta llegar a la estación de La Nava-Fuentes, desde allí volveremos por la carretera hasta La Estrella.